Menú Cerrar

El Celofán VS El Polipropileno

Celofán VS Polipropileno

EL CELOFÁN.

Desde su nacimiento fue muy transparente en la historia, se descompone o se degrada en el medio ambiente en un plazo máximo de cinco años Seguramente has escuchado la palabra celofán, lo más probable es que la estés confundiendo con una película de polipropileno.
El celofán es un polímero natural derivado de la celulosa; tiene el aspecto de una película fina, transparente, flexible y resistente a esfuerzos de tracción, pero muy fácil de cortar y su principal característica es que parece una película plástica, pero se comporta como una hoja de papel: si la doblo permanecerá doblada y esta propiedad es de mucha utilidad cuando se requiere envolver algo.

Después de la primera guerra mundial , el celofán fue la única película transparente y flexible que se utilizaba para las envolturas de alimentos y cintas adhesivas; hoy en día es muy difícil conseguir productos empacados en celofán, ya que prácticamente fue sustituido por las películas de polipropileno cuyo costo es sustancialmente menor; inclusive recientemente se desarrollaron películas de polipropileno con propiedades de doblado o “propiedades twist” que pretenden igualar las propiedades del celofán. El único aspecto en el cual el polipropileno no ha desplazado por los momentos al celofán es en el tema biodegradable.

La historia del celofán se inicia en un restaurante suizo en 1908, cuando el Químico e Ingeniero Textil Jacques E. Brandenberger observa cómo se derrama una copa de vino sobre la mesa y tuvo la idea de producir un recubrimiento transparente para la tela que la hiciera impermeable.

Brandenberger ya se encontraba experimentando con muchos materiales diferentes, incluyendo la aplicación de líquidos viscosos de naturaleza celulósica a las telas, uno de ellos ya conocidos en Europa como Rayón, seda artificial y “viscosa”; sin embargo, este líquido hacía la tela demasiado rígida. El experimento falló, pero Brandenberger observó que al retirar el recubrimiento se había formado una película transparente. ¡Nuevamente un fracaso origina una idea exitosa!

Esa nueva película Brandenberger la denominó “Cellophane”, un nombre compuesto por “cello” cuyo origen es la palabra francesa celulosa (Cellulose) referida al material base y la palabra de origen griego “diaphanis” que significa transparente. El proceso de fabricación parte de una solución alcalina de fibras de celulosa (“Viscosa”), la cual se extruye a través de una estrecha ranura en un baño ácido y este baño regenera la celulosa formando una película; posteriormente se lava y se blanquea.

En 1908 Brandernberger desarrolló la primera máquina para producir hojas transparentes de celulosa regenerada y en 1913 fundó “Cellophane Societe Anonyme” en Francia, durante la Primera Guerra Mundial entre 1914 y 1918, esta planta se limitaba a producir láminas de protección para los ojos en máscaras de gas, en sustitución del celuloide anterior. En 1917 se le asignaron los derechos de patente y Brandenberger los cedió a la Cellophane Societe Anonyme.

Después de la Primera Guerra Mundial, la producción del celofán creció rápidamente y en especial las exportaciones a los E.E.U.U, pero ya no en máscaras de gas, sino como material de envoltura en golosinas. Una de las primeras empresas en utilizarlo fue la Whitman´s Candies; el uso del celofán en los empaques de golosinas trajo un enorme beneficio al consumidor por ser una envoltura que permitía ver el producto que van a comprar.

Este crecimiento atrajo la atención de una empresa química que también tuvo su origen en la guerra, ya que a sus inicios estaban dedicados a la producción de pólvora; esta empresa se conoce actualmente como DuPont. Hoy en día sigue siendo una empresa reconocida por sus grandes inversiones en innovación y desarrollo de patentes. Para esas fechas DuPont ya trabajaba en la Celulosa, la cual procesaba para proporcionar las películas cinematográficas a Hollywood en los años 20, y sus investigaciones en celulosa también produjo la pintura Duco que ayudó a la productividad de la industria automotriz al reducir los tiempos de secado.


Entre el 26 de diciembre de 1923 y los primeros días del mes de enero de 1924, se suscribió un convenio entre la empresa “DuPont Cellophane Company” y “Cellophane Societe Anonyme”, donde la empresa francesa cede los derechos exclusivos de sus patentes de fabricación y comercialización para América del Norte y Central; a cambio la empresa DuPont cede sus derechos para el resto del mundo. El uso del celofán como material de empaque tenía tres grandes limitaciones: la primera era que no podía ser impreso, había que adherirle una etiqueta; la segunda, no podía sellarse al calor para generar un empaque hermético contra insectos o sucio en general y la otra limitación era, que, aunque mantenía una barrera al agua no ofrecía barrera a la humedad limitando mucho su uso en alimentos.

Dentro de los laboratorios de investigación de DuPont el científico William Hale Charch y su equipo en 1927, luego de realizar más de 2000 ensayos, descubren cómo mejorar la barrera a la humedad del celofán aplicando una laca nitro celulósica a la película. Luego de una fuerte campaña publicitaria y reducción de precios, el celofán pasa a ocupar uno de los principales productos de DuPont alcanzando el 10% de sus ventas anuales y el 25% de sus beneficios anuales.

DuPont logró posicionar el celofán como un material de empaque con un amplio uso que variaba desde joyería hasta alimentos. Los desarrollos posteriores para el celofán continuaron en el ámbito de nuevos recubrimientos tales como vinil acetato (VA) y cloruro de polivinilo (PVDC), los cuales permitieron mantener las propiedades de transparencia y comportamiento tipo papel (propiedades de doblado) pero mejorando sus propiedades de sellabilidad al calor y barreras a los aromas, grasas, oxígeno y vapor de agua.

En la actualidad el celofán ha sido sustituido por el polipropileno, que es un derivado del petróleo ya que por costos de fabricación ha sido más práctico. A tal grado que prácticamente todo lo que conocemos popularmente como celofán en realidad es polipropileno.
DuPont dejó de fabricar el celofán desde 1986, y las plantas europeas también han estado cerrando desde entonces; actualmente el único fabricante del celofán es Innovia Film LTD que también ofrece polipropileno.

EL POLIPROPILENO.

El polipropileno biorientado, más conocido como BOPP, se ha convertido en el film más requerido por la industria de envases flexibles y está ganando terreno al plástico rígido dada su versatilidad, economía y sustentabilidad.

Es una película de polipropileno con un revestimiento que permite que sea termosellado. Su característica principal es la barrera de protección que ofrece para evitar la entrada o salida de humedad. Por lo que sus aplicaciones se orientan principalmente al mercado masivo de galletas, snaks, chocolates, alfajores, caramelos y también etiquetas.

El BOPP comienza a desarrollarse en los años ´70 cuando se logra una mejora sustancial de las propiedades ópticas, mecánicas y de barrera al vapor de agua en comparación a la película de polipropileno tradicional. La evolución en la industrialización de su producción permitió reducir costos ya que de las primeras máquinas de 4 metros de ancho, se pasó a las de 6 y hoy se utilizan las de 8 metros con un espesor de 20, 18 y 15 micrones, lo cual favorece un alto rendimiento por kilogramo.Al bajarse los espesores se obtiene más empaque por kilo, lo cual es algo que abarata mucho los costos. Por eso muchas empresas están optando por reemplazar los envases de plástico rígido por envases flexibles de BOPP, que además son más livianos y contaminan menos el ambiente.

Protección y estética
La función de protección o barrera puede extenderse, según el producto, hasta seis meses. Para tiempos mayores de estantería el BOPP debe combinarse con otras películas de alta tecnología como el poliéster, polietileno, aluminio o papel. Existen alrededor de veinte variantes que permiten lograr un envasado de alta calidad, alta barrera de protección o con texturas especiales. Sin embargo, esto “aumenta el costo del producto por lo que la necesidad de una combinación va a depender del contenido que haya que proteger y otras características que hagan indispensable esta interacción”.

En el mercado se pueden encontrar diferentes tipos de BOPP para aumentar el impacto visual del producto y, en el caso del metalizado, su función de protección:

  • Transparente plano
  • Transparente coextruído
  • Metalizado barrera estándar
  • Metalizado alta barrera
  • Perlado
  • Perlado blanco
  • Blanco cavitado
  • Blanco sólido 
  • Blanco metalizado


Cada producto tiene a su disposición una película de polipropileno biorientado para desarrollar el envase flexible adecuado a sus características:
Galletas: laminaciones de BOPP/BOPP en distintos espesores y en combinaciones con BOPP blanco o metalizado. Excelente maniobrabilidad tanto en líneas Flat End como en Flow Pack.
Caramelos y golosinas: laminaciones de BOPP/BOPP y BOPP/PE protegen al producto de la humedad dado su contenido de azúcar.
Etiquetas: roll label para gaseosas, aguas y otros productos embotellados. Con laminaciones BOPP13U/BOPP 38 PB o lámina simple de BOPP PB 40.

El BOPP no tiene desventajas con respecto a otros films, en cambio sus beneficios son

  • Alta transparencia y brillo.
  • Buenas propiedades mecánicas.
  • Fácil de procesar (impresión, laminación)
  • Buena maquineabilidad en las líneas de envasado
  • Excelente permeabilidad al vapor de agua
  • Amplio rango de espesores
  • Diferentes temperaturas de sello
  • Diferentes niveles de COF
  • Cavitados con diferentes densidades
  • Buena relación costo / performance
  • Versatilidad


Este material tiene la facilidad de imprimirse en flexografía o huecograbado. Además, se puede reciclar con o sin impresión, y permite realizar láminas de plástico o pellets para baldes, macetas y todo tipo de plástico rígido para moldeo.

Un mercado que crece
La demanda de este film en Latinoamérica es constante, entre un 4 y 5% anual, exceptuando el año 2009 que por la crisis económica mundial su producción no registró crecimiento. Brasil tiene proyectado un aumento del 10% en su demanda mientras que Argentina prevé registrar entre un 5 y 8%. Según un estudio realizado por AMI Consulting, la demanda de film BOPP en el mundo crecerá entre un 6 y 7% anual durante los próximos cuatro años, siendo los principales consumidores de este material los países asiáticos y, en menor medida, los de Europa del Este junto con Rusia y Brasil. A su vez, China, India y Oriente Medio serán los más favorecidos para las exportaciones dada su competitividad en los costos. Por el contrario, el estudio indicó que los países de Europa Occidental, Norteamérica y Japón están disminuyendo su producción y mercado, una de las causas es que suelen contar con plantas más antiguas, lentas, pequeñas y con costos más elevados. La característica de esta industria, concluye el informe, es la sobreinversión, cuyo resultado es la sobre capacidad, precios bajos y escasos retornos de la inversión, con una base de clientes poderosa y globalizada.

Nuestra gran interrogante es: ¿Dejaremos de utilizar el POLIPROPILENO y regresar al año 1924 para tener de verdad EMPAQUES BIODEGRADABLES como lo es el CELOFAN y nuestros clientes tienen la disposición de pagar 6 veces el precio actual de sus empaques?


Toma conciencia. Como ciudadanos tenemos la responsabilidad de informarnos y el derecho de exigir datos claros a las empresas y autoridades sobre los ingredientes o materiales de un producto y también de: colocar y ubicar cada uno de los desechos sólidos plásticos o no en el lugar que les corresponde NO ES NUEVO PARA MUCHOS DE NOSOTROS EL DICHO que recita PONGA LA BASURA EN SU LUGAR.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Llamar a Graflex ahora!